El penúltimo sueño de Ángela Becerra
La premisa de esta novela es simple: un
amor que vence a todas las adversidades. Múltiples obras usan este
argumento para reflexionar sobre los sentimientos y conmover al
lector, pero no todas pueden conseguirlo. Es sin duda un canto a las
emociones, por encima de todo.
Joan Dolgut y Soledad Urdaneta
experimentan su primer amor en un entorno que los separa: las
diferencias de clase social, las costumbres culturales, la economía
e incluso un gran océano. Como cualquier otra pareja de amantes
imposibles ven cómo su vida se convierte en un continuo y perpetuo
sueño inacabado. Sólo podrán despertar al término de sus vidas,
lo que provocará un inesperado final. Sus respectivos hijos
intentarán descubrir el secreto que determinó la vida de sus padres
y los llevó hacia la muerte.
Entre ellos comienza una nueva historia
en la que se descubrirán emociones inesperadas. Juegos de pasiones
sin resolver van abriendo las páginas de un mundo intenso, trágico
y contradictorio, al que los dos personajes habrán de enfrentarse.
Un sinfín de obstáculos y equívocos les conducen a explorar la
espiritualidad y el erotismo.
El estilo denso de la autora hace que
la obra no sea para ser leída con prisa. Más bien todo lo
contrario, es una obra pura para amantes de lo sentimental. El ritmo
se supedita a la concatenación de metáforas porque ningún
sentimiento que se precie podría caber en una frase. Esto hay que
tenerlo claro al comenzar la novela porque si no podría parecer un
poco recargada. Pero se toma las licencias necesarias para el género.
La inclusión de elementos fantásticos
es un punto sorprendente a su favor que aportan una originalidad
inusual en la novela romántica. En definitiva, un buen libro para
embadurnarnos con amores trágicos y pasionales y dejar volar el
corazón en círculos hacia lo imposible.

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